La ciencia ficción en Chile  

   

La ciencia ficción en Chile tiene sus orígenes como tal a finales del siglo XIX con la publicación de los libros “El espejo del mundo” (1875) del inglés Benjamín Tallman y “Desde Júpiter” (1877) de Francisco Miralles, sin embargo existe una novela breve del escritor José Victorino Lastarria (Considerado el primer novelista chileno), titulada como “Don Guillermo” y publicada en el año 1860. La novela tiene por temática la  política pero con un sentido futurista para la época, es una aventura fantástica protagonizada por Don Guillermo Livingston, ciudadano inglés, que va a dar inesperadamente  a la cueva del Espelunco (nótese el anagrama de pelucones*, término que se daba a los miembros del Partido Conservador) para enfrentar a cuatro monstruos horribles: Mentira, Ignorancia, Fanatismo y Ambición, que tienen sumidos en la falta de libertad a los pobres habitantes de aquella república oscura. Para muchos expertos esta novela no solo es la primera en chile, sino que también la primera representante de la literatura fantástica en nuestro país. Posteriormente y durante el siglo XX, numerosos autores aportaron a este subgénero literario, entre ellos Pedro Sienna quien fuera actor, poeta y famoso director del cine mudo chileno, en 1925 realiza el film "El Husar de la muerte" que se convertiría en la más importante de sus películas por su excelente utilización del lenguaje cinematográfico. Sienna en el año 1924 debuta como novelista con el libro de 248 páginas “La caverna de los murciélagos”. La novela es una satírica con sabor a utopía, se trata de una sabrosa e hilarante historia sobre una sociedad surrealista de murciélagos muy humanos. Demasiado semejantes a los chilenos de la época para ser sólo coincidencia. También Vicente Huidobro, Juan Emar, Luis Enrique Délano, Enrique Araya, Armando Menedín, y Ariel Dorfman fueron un gran aporte. Sin embargo, no fue hasta la década de 1950, con la publicación de Los altísimos de Hugo Correa, que la ciencia ficción chilena no fue realmente considerada. Pues este autor fue traducido a más de 10 idiomas y antologado en la famosa revista Magazine of Fantasy and Scientifiction, siendo elogiado por Ray Bradbury. En la actualidad, los autores más destacados son Sergio Meier (autor de La Segunda Enciclopedia de Tlön (2007), Jorge Baradit (autor de Synco, Ygdrasil y Lluscuma), Alvaro Bisama (autor de Caja Negra y Ruido), Diego Muñoz Valenzuela (autor de Flores para un Cyborg (relato), Los hijos del cyborg), Sergio Amira (autor de Identidad Suspendida) y Alberto Rojas (autor de La sombra de fuego (relato). Un sitio de difusión de la literatura de ciencia ficción en Chile es Puerto de Escape, espacio creado por Marcelo Novoa, autor de la antología Años Luz. Mapa Estelar de la Ciencia Ficción en Chile (2006) y en el cual colaboran destacados especialistas en la materia como Sergio Meier, Luis Saavedra, Raúl Martínez, Marisol Utreras, Alexis Figueroa y Roberto Pliscoff, entre otros. De este último cabe destacar que debe ser el poseedor de la mayor biblioteca de Ciencia Ficción chilena.

* ( Pelucón : relativo singular de pelucones, en alusión al anacrónico uso de pelucas por parte de la aristocracia, es una denominación coloquial, habitualmente despectiva, con que se conocía en Chile, durante la primera mitad del siglo XIX (1811-1830), al bando político conservador. Sus rivales liberales, en tanto, eran llamados pipiolos por los pelucones )

En Chile, el cortometraje “Renacimiento” de Inti Carrizo, ambientado en el universo de Star Wars, recibió el premio Audience Choice Award Lucasfilm SWFMC 2010, otorgado por la empresa Lucas Film, realizadora de la saga Star Wars. Son destacables “Solos” de Jorge Olguín y “Chile puede” de Ricardo Larraín, comedia que cuenta la historia del primer astronauta chileno en el espacio, interpretado por Boris Quercia. “Punctum”, del realizador Raúl Pinto, es la historia de una disminuida humanidad relegada a vivir en túneles subterráneos y desprovistos de lenguaje. “Causto”, del director Álvaro Pruneda, es un mediometraje ambientado en el año 2300, cuando la mitad de la población mundial ha nacido producto de la clonación.

Hugo Correa (1926-2008) es reconocido como el más grande escritor de ciencia-ficción de Chile. Nace un 24 de mayo de 1926, en Curepto. Estudia derecho solamente dos años, hasta que decidió estudiar literatura y periodismo. Se inicio en esta última actividad como colaborador en el mercurio en 1947, como periodista también trabajo para el gobierno de Eduardo Frei Montalva y durante el gobierno militar dirigió la fundación nacional de cultura En 1951, Correa publica su primera novela, “los altísimos”, que fue reeditada y aumentada en 1959, obra cumbre del genero de ciencia ficción en chile, que recibió, incluso el premio alerce ese mismo año. Esta novela marco un hito en la reducida historia de la ciencia ficción chilena, en esta novela un terrícola se encuentra accidentalmente con una civilización alienígena altamente tecnologizada cuyo nombre es Cronn y está dominada por los robots. La novela es una sátira de los regímenes totalitarios y su deshumanización. Los altísimos fue traducida a más de diez idiomas. Otras novelas de Hugo Correa son las siguientes: Alguien mora en el viento” (1959), trata de la aventura de dos astronautas en los islotes vegetales de Venus, “El que merodea en la lluvia” (1961), acerca de una criatura extraterrestre que aparece en el campo chileno, la colección de cuentos “Los títeres” (1969), que es una colección de cuentos sobre robots de tele presencia, “El nido de las furias” (1981) que transcurre en un país latinoamericano imaginario. Otras novelas de Hugo Correa son “La bestia Marciana” (1964), “Ojos del Diablo” (1972) y “Donde acecha la serpiente” (1988), además de la colección de cuentos “Cuando Pilatos se opuso” (1981), que lleva el nombre del cuento principal.

OTRAS OBRAS DEL MISMO  AUTOR

 "Alter Ego", "Carrusel", "El ataque de los Selenitas", "La 322", "La campana", "La esfera lunar", "Meccano"